
Un amanecer para no recordar, una tarde para dejar de lado, una noche para desterrar, un mediodía para no olvidar, melodías para escuchar una vez más, una sonrisa que me hace suspirar, una mirada para volver a mirar, una figura que en mi mente quedara, un baile que me hacia llorar, esas palabras que en una carta morirán, una vergüenza que me hace enojar, una intriga que me tiene en altamar, aquellos pasos que me hacen vacilar, aquel motivo que no puedo mencionar, esa presencia que nunca se borrara, aquella fecha que será memoria de una universidad, aquel evento que en el tiempo perdurara, aquel acontecimiento que en este crudo invierno grabara y aquel 19 de julio que mi corazón para siempre guardara.
La mañana estaba ferozmente fría y el cielo prometía un día gris, el canto de mi pollo en la espera de su desayuno interrumpía mi agobiante preparación hacia el fin de mi guerra intelectual, apagué sus súplicas con unas cuantas migajas de pan y el reloj con su rostro sarcástico me decía que era el momento para decidir mi destino y atine a empacar algunos apuntes y emprender mi camino hacia el lugar donde las personas cualesquiera son convertidas en profesionales.
Camine las acostumbradas dos cuadras y mientras cruzaba el parque la duda gobernaba mis pensamientos y el olvido no desperdiciaba la oportunidad para lograr su propósito y mis conocimientos se vertían como el agua de una cascada. Llegue al paradero, lugar acogedor y de sencilla presencia pero que inspiraba un aroma de confianza; en la espera de mi vehículo opte por ojear los periódicos que se exhibían en un puesto que parecía agradable pero que nunca me agrado, sorpresa mía que al voltear encontraría una presencia que había olvidado pensar y luego de abrazos y palmaditas en la espalda e intercambiar algunas palabras cada uno siguió con su camino… destino insensato que destruyes sentimientos y arruinas emociones del más puro corazón… Llego mi transporte lo aborde tranquilamente me senté en la parte posterior junto a una ventana y solo me puse a recordar.
Un sonido estridente me despertó de generosa manera evitando que pasara mi destino… el cansancio y la preocupación me habían dominado y el sueño logro vencerme… entre fugazmente y a paso de velociraptor terminaba el interminable pasillo mantenía la mirada en el ascensor ubicándome imaginariamente en un lugar para no desperdiciarlo cuando me perdí al visualizar una silueta que sospechaba familiar… Era Ella!! Al verla sobregire y cambie de rumbo y opte por caminar hacia al cielo obviando mi cansancio porque mis sentimientos opacaban a mis sentidos y en cada peldaño una interrogante nueva resaltaba en mi pensamiento y cada vez más la confusión, el cansancio y la preocupación se apoderaban de mi. Al llegar a las alturas de mi casa del saber los nervios se sumaban al frenético acto de dominación, entre a sus habitaciones cogitabundo y con la melodía original de origen sensacional me prepare para la batalla final. Luche hasta el último aliento y después de agotar todas mis estrategias la sentencie con mi firma… me retire con la frente en alto pero con mis fuerzas por los suelos, me encontraba exhausto y solo me propuse a esperar mi prospera (difunta) actuación.
Una presencia me mantenía alejado de mi soledad y permanecía insistiéndome que lo que tenía que pasar era inminente y dicha posición me elogiaba y me desbarataba hasta que dicha conversación llego… un ser humano sensible en la profundidad de lo nuestro demuestra que solo comparte lo que parece imposible de compartir en el acto más puro de confianza y así el tema tratado de sutil importancia evoluciono a ser fundamental y decisivo para un futuro previsible; las palabras regaladas son tierna frialdad y los consejos sin experiencia calaron en ti y en mi… y quedaron indelebles como la tinta en el papel…
Mientras intercambiábamos artículos, verbos, sustantivos, adjetivos y, uno que otro, adverbio y descendíamos lentamente por las escaleras de metal aterrizamos en el primer piso, continuamos con tan amena conversación y a nuestro alrededor se deslumbraban razones por la cual debíamos continuar con nuestro propósito, razones muy provocativas y de hermoso caminar, y así llegamos a la biblioteca. Nos encontrábamos en la búsqueda de dicha personalidad bipolar y de curiosos sentimientos que disfrutaba el placer del dolor que como cualquier persona, de manera indiferente, le pasa. La buscamos entre los libros, luego subimos un nivel y continuamos haciendo lo mismo en las cabinas de internet sin tener mucho éxito. Antes de dar por terminada nuestra búsqueda, intentamos por última vez en las afueras junto a la naturaleza y en compañía de las banquitas blancas, nos sentamos a esperar (¿esperarla?) y al fin llego!!
Con su inoportuna presencia tuvimos que demostrar interés y escuchar con precaria voluntad las palabras que dibujaban verdades conocidas pero difíciles de creer, mientras nos empachábamos de palabras y sermones repetitivos, la vi venir… con su sencillo y elegante caminar, me cautivo… con sus tiernos zafiros, me desubico… con su risueña sonrisa, me hizo temblar… son su cabello de ángel, me enloqueció y con su mirada picara y pueril puesta e mi, volví a soñar que nuevamente me podía enamorar… ¿y me volví a enamorar?
Se estableció a dos metros de mí, solo nos separaba una solitaria banquita blanca, que luego dejaría de serlo, mas esos dos metros parecían inalcanzables de traspasar, una fuerza inhumana e indescriptible me mantenía alejado de mi destino… quería hablarle, contarle lo linda que estaba, decirle lo mucho que me gustaba, susurrarle cositas bonitas al oído… pero me entumecía el saber que ella despreciara e intento mío de conocerla; la compañía más cercana a mi corazón se gozaba de mi sensible y embarazosa actuación y la otra persona disimulaba no entender lo que ambos tramábamos… minutos que arden en las agujas de un sosegado reloj, segundos efímeros que tergiversan el inoportuno futuro, palabras que se lleva el viento, promesas que se mantienen en silencio, la nota que ser perdió en el tiempo en una memorable fecha de invierno… nos desentendimos del momento y logre hacer que me ayudara en mi proeza, se apiado de mi e invento palabras para revalorar los desgastantes y coloquiales versos que se grabo en ese papel… y me comprometió al decir: ahora ve y dáselo!! Yo le devolví la mirada con gesto de ironía e insatisfacción y entendió que mi vergüenza era general y que mis sentidos se nublaban en torno al eje del lugar, ella!
Luego del debate audaz e intrépido que se manifestó a metros de mi objetivo, llegamos a una conclusión, al nuestro parecer estúpida pero a su vez la más inteligente que se nos pudo ocurrir… ¡que lo entregue el!… un alma errante por el mundo aun desconozco su verdadera postura para con sus amigos, si es que en verdad los tiene, la conveniencia y el facilismo son sus dogmas de fe y su apariencia es mas asombrosa ante los ojos de los que conocen la monótona relación entre él y su disparatado paso al caminar; de todos modos él era la única y última oferta que el destino me brindaba para llegar a ella. Se lo dimos junto con las instrucciones que nunca siguió, e hizo el escándalo más vergonzoso que he recibido en el presente año… Hey yo también me avergüenzo!!... y no como tú crees ni como los demás hacen, mi forma de avergonzarme es única e irresistible y más aun cuando mi mente accede a los sentimientos estúpidos que emana este musculo inalcanzable en el centro de mi pecho… un corazón enamorado, una mente ilusionada, un joven desesperado, un ser avergonzado, y yo, el olvidado… Con las miradas de sorpresa, las sonrisas de intriga, las palabras de lo imprevisible y el dedo índice que señalaba a la vergüenza en persona que vestía una polera verde, un jean desteñido y zapatillas blancas, el sol dejaba de existir un 19 de Julio.
Luego de alejarme de lo que más quería y sentirme un tierno idiota… recordaba que no era la primera vez que me sentía así!... dos años atrás algo similar me había sucedido solo que aquella vez la luz de la luna se oculto para siempre!... Segundos más tarde llego sorprendido y con una mueca burlona, evitaba carcajear por el estado en que me encontraba, sin embargo; la felicidad y la mofa nos vencieron una vez mas y nos echamos a reír de lo ridículo de mi actuación… jaja… Llego el momento de partir y le dije que me acompañara a la puerta, accedió mientras me abrazaba singularmente y en aquel acto salió a la luz los consejos, las palabras, los momentos, las rizas, las indirectas y las travesuras que compartíamos.
En el paradero, en la espera de alguna movilidad predispuesta a levarme hacia mi hogar, continuábamos compartiendo experiencias, mas el tema ahora se centraba en los momentos embarazosos para con ellas. No duro mucho para lastima y suerte de ambos y no pude desperdiciar el transporte que se asomaba tranquilamente por la carretera. Lo despedí con un abrazo y le agradecí con esa palmadita en la espalda y con la frase involuntariamente famosa: con fe!
Sentado en el flanco derecho del autobús con la mirada fija en un desfigurado horizonte y con mi rostro reflejado en el cristal, seguía ahogándome en la misma pregunta: ¿si esto pudo haber sido de otra manera? Mientras lo realizaba en un silencio sepulcral porque no quería compartir con los pasajeros mi estúpida fachada de inverosimilitud entre la realidad de la vergüenza y el ilusorio encanto del amor. El vehículo no perdía ni un segundo y hasta al tiempo era perdedor en esa insólita carrera, las ráfagas de viento reinaban con ferocidad en el interior de dicho transporte y el chirrido de las llantas al frenar acompañaban disparatadamente a la música del conductor que amablemente compartía con nosotros (hubiera agradecido que no fuera tan amable) melodías retro que nunca pasaran de moda con letras que describían mi avergonzado vivir en un 19 de Julio.
El cobrador anunciaba en voz alta que mi destino había llegado y el paradero con los brazos abiertos me esperaba. Baje rápidamente y entre bocinas y luces bicolor fui premiado por el saludo de mi mística pero dulce madrina desde su balcón, con una sonrisa, un gesto con la mano y un hola que resultaba fácil leer en sus labios y me fui con mi soledad cruzando la avenida, con mi paso sin ritmo pero algo acelerado emprendía mi camino de regreso a mi hogar, recorriendo la misma travesía que horas atrás había conocido. A la mitad de aquel parque nostálgico y mágico, con melodías rítmicas sobre mis oídos, algo me llamo la atención y me detuve lentamente… Dos almas que sienten lo mismo, dos corazones que forman uno solo, dos seres que se aman en algo mas allá del amor… Mire lo que ocurría sin mucha importancia, luego atraído por los detalles me detuve a observar lo que estaba pasando y puedo afirmar que dicha imagen congelada en mi memoria sería imposible de olvidar.
Quizás para muchos sea insignificante, pero lo que vi retratado en esos pocos segundos me bastó para poder darme cuenta que en la vida lo que más nos une es el simple hecho de ser lo que en verdad somos. El tenía los ojos cerrados y respiraba con una suavidad y una tranquilidad comparables al amanecer del campo en tiempo de primavera, a su lado estaba otro acompañándolo en sus últimos momentos, acompañándolo en su agonizar lento, en su camino hacia el otro mundo y aunque era inminente su partida permanecía allí con su infatigable persistencia en hacerlo despertar y hacer que recobre la voluntad para juntos poder mirar por última vez el gran astro brillante que era opacado rápidamente por nubes voluptuosas y amorfas y de un triste color cemento. Me asome enamorado de tal actitud y a pesar de mi posición no guardaba la distancia requerida para dicho acercamiento, el miedo no lo hacía vacilar; me miro, primero con miedo y tristeza en sus ojos, luego solo con tristeza y desesperación y la última mirada era de petición de ayuda… quería que lo ayudara, yo quería ayudarlo, pero ambos sabíamos que era inútil, el destino ya lo había decidido y nosotros solo podíamos agachar la cabeza y aceptar la mala voluntad del desgraciado…
Quizás no entendía que el momento de su fiel compañero había llegado, tal vez lo entendía pero no quería aceptar, solo sé y ambos supimos, en ese momento, que la impotencia mezcla muy bien con las lágrimas y si a eso se le añade unos tragos de licor barato es muy reconfortante… quedé embebecido un par de minutos, quería poder ayudarlo aunque sabía que era inútil, deseaba una oportunidad para ser su apoyo y cuanto más me acercaba me miraba con esa melancolía en los ojos y con su rostro sin emociones me decía: ayúdame!!
Supe que esa actuación no sólo era por instinto animal, sabía que había algo mas, ese pobre e indefenso animal bípedo que se postraba al lado de su compañero acompañándolo en su efímera agonía, ¿acaso no es ese el acto más humano? Es imposible describir lo que sentí en aquel instante, me sentí incapaz, me sentí inútil, me sentí miserable al solo poder contemplar su honorable actuación y el triste final; ahora me siento de la misma manera al no saber que palabras usar para compartir lo que viví… quizás amor podría ser una de ellas sin mucho que pueda encajar… me retiré cabizbajo y meditabundo y con cada paso se me entumecían las piernas al pensar… Él y su compañero, quizás un amigo, un familiar tal vez, o su complemento, en el medio del parque invisibles a todos los demás, gobernado por la desesperación y embriagado por el dolor de una perdida, solo los dos!! Y así hubiese gritado, los oídos sordos de los transeúntes hubieran dejado en silencio su grito y en el olvido su sufrimiento, pero éramos tres y la cosa no parecía cambiar, la gente me miraba, luego los miraba, me volvía a mirar y seguía su camino no sentían lo que nosotros sentíamos… Que solo nos quedaba lo que dictaba el destino en su ineludible profecía.
Me mantuve en trance por unos segundos y continúe caminando sin saber cómo, porqué o para dónde iba, una bocina me hizo pisar tierra y los gritos, con saludos no tan bienvenidos a mi madre, de un conductor furioso me volvieron a mi realidad. Cruce frenéticamente la calle para apagar su enojo y continúe con mi camino de regreso a casa, traspase la reja que había sido colocada para evitar el trabajo de nuestros amigos de lo ajeno, ( nunca cumplieron con eficacia su misión) y luego del saludo respectivo al vigilante y unos cuantos pasos más llegue a la puerta de mi domicilio, busqué la llave parsimoniosamente, puesto que no quería sudar, y al encontrarla la extraje cuidadosamente, ya que no quería botar ningún lapicero ni hacer escándalo con mi llavero, antes de introducirla en el agujero respectivo y cumplir con el propósito de cualquier llave la observe… Algo mohosa, vieja, con el tiempo como verdugo, decolorada y con un aromático olor a hierro, doblada en la punta y con sutiles raspones a los costados… Y la introduje haciendo movimientos en zigzag y dándole la vuelta se escucho el clic del seguro de la puerta y sólo me quedo entrar. Subí lentamente las escaleras ya que mi humilde morada quedaba en un segundo piso me acerque a la puerta repetí el mismo paso que hice frente a la puerta del primer piso solo que esa vez use una llave distinta y realice dicho acto por segunda vez… Porque esa es la misión de una llave ¿verdad? Abrir puertas, a veces se usan en caso de defensa pero su misión principal es abrir las puertas al mundo; cualquier puerta dependiendo de la llave; ¿encontrare la llave necesaria para poder abrir la puerta de tus sueños y encontrarnos todas la noches en ellos?, ahora esa es mi misión encontrar la llave, porque ya te encontré a ti!!... Al entrar el genuino sonido de la puerta, el revoloteo de mis pollos y el sonido de la secadora que terminaba con su tarea doméstica.
Deje mis apuntes en un lado del sillón, cogí una copa agregue unos tres dedos de un whisky etiqueta negra que mi papa poseía y tres cubitos de hielo para amenizar la amargura del alcohol y me senté en el sofá, me acosté hasta llegar a echarme por completo y descanse mi cabeza sobre un cojín… Segundos más tarde con la mirada perdida en algún rincón de la casa, cerré los ojos y una lagrima de fe corrió por mi mejilla hasta morir en mi cuello y en ella se evaporo todo lo que sentí por vos!!... y quede dormido.
E.M.C.V: por ser aquella persona que me mantiene lejos de mi soledad!! ¿gracias?
F.... porque aunque no te conozco, se que quiero conocerte y por aquella opinion a futuro que deseo escuchar, gracias!!
P... porque aunque nadie se de cuenta yo siempre estare ahi... y aunque el destino asi lo eligio... se que esto quedara en nosotros para siempre!! gracias por enseñarme lo que en verdad son los sentimientos!!
FIN